jueves, 28 de enero de 2016


NO JUEGUES CON EL SEXISMO 2016

¿QUÉ JUGUETE VAMOS A REGALAR?


Llega la gran fecha, la Navidad, y con ella la compra masiva y compulsiva de regalos, perfumes, ropa, bisutería… pero sobre todo, ¡JUGUETES! Es que si esta fecha está dirigida a alguien es precisamente a lxs niñxs, quienes pronto empiezan a ser bombardeadxs con anuncios televisivos y catálogos de juguetes de todo tipo creados especialmente para estas fiestas. Es precisamente ahí, en la publicidad dónde vemos el primer fenómeno patriarcal que introduce erróneas ideas en las personas desde temprana edad sin que podamos escapar de ellas, ya que al tener estos roles por costumbre, apenas podemos percibirla.

Para ello solo hay que coger cualquier catálogo de juguetes y analizarlo desde un punto de vista crítico y poder reconocer varios de estos mecanismos sexistas, y esto es precisamente lo que vamos a hacer a continuación:

Ya en las primeras páginas, empleadas por lo general para publicitar juguetes dirigidos a personas de entre 0 y 3 años, vemos importantes distinciones sexistas a la hora de elegir los colores e incluso el tipo de juguete. Por ejemplo veremos distintos colores para un mismo “correpasillos” o andador así como en las mesas y mantas de actividades, que recordemos son utilizadas incluso por bebés que no llegan al año. Evidentemente el color predominante para la niña será el rosa y en el caso de los niños será el azul o rojo. Es curioso que además en ocasiones ofrecen una opción mixta, junto al modelo rosa o azul, muestran otro que suele ser naranja o amarillo, lo cual lejos de ser “el color de la igualdad” lo que promueve es destacar la existencia de colores propios para un género u otro, y si acaso mostrar ápices de tolerancia y variabilidad en su oferta para padres y madres que prefieran ofrecer a sus hijxs una educación que no se encuentre basada en el sexismo.

Estos colores no son elegidos al azar ya que tienen un significado subliminal acorde con los estrictos cánones de nuestra cultura. Así el rojo es asociado a los conceptos de fuerza, vitalidad y poder; el azul denota inteligencia, seguridad, confianza y profesionalidad, se asocia a lo tradicional y por último el rosa es el color del amor, del cariño, protección y está vinculado con la debilidad. Esta diferencia en cuanto al color se irá marcando aún más en la publicidad de los juguetes a medida que aumenta la edad de a quienes se los ofrecen.

A partir de los 3 años empiezan a incluirse los juguetes relacionados con las profesiones y con el mundo del adulto. Así encontramos por ejemplo un set de médico o de herramientas (en tonos azules y rojos) junto a un set de belleza (en tonos rosas), dirigido a mayores de 3 años. De esta forma con la idea publicitaria que están trasmitiendo conseguirán que el niño le de mayor importancia a las profesiones relacionadas con la construcción y mecánica mientras que la niña lo primero que desarrollará será su capacidad de estar guapa y seguir los cánones de belleza. Esto también es muy visible a la hora de elegir los disfraces, predominando el de médico, bombero o policía para un chico y el de enfermera o princesa, por ejemplo, para una chica.

Continuando en esta línea comenzamos a ver los juguetes relacionados con el mundo de los coches y las motos, dirigidos y anunciados a su vez por modelos masculinos en su totalidad y siguiendo con la línea de colores antes descrita.

A su vez empiezan a aparecer secciones dentro de la revista dedicada en exclusividad al niño y secciones dedicadas a la niña, en estas últimas se hará hincapié en los juguetes relacionados con el cuidado bien sea de mascotas o de muñecos que simulan bebes, de forma que ahora la niña empezará a desarrollar su “instinto maternal” y cuidador con tan solo 4 o 5 años y continuará así hasta su adolescencia. En este periodo destaca además el boom de las cocinitas, que ya desde temprana edad empiezan a ser deseadas por el público femenino y por supuesto la publicidad hará que se perpetúe esta distinción. Por supuesto las modelos de estos anuncios serán femeninas y los colores predominantes el rosa o morado. De esta forma la niña cerrará su círculo de juego a los juguetes dedicados al cuidado, realización de tareas domesticas y a la belleza (barbies, sets de maquillaje, muñecas de princesas, animales, bebes y sus accesorios, cocinitas, planchas, etc.), juegos que se desarrollan en gran medida en torno al concepto de “sensibilidad” y “cuidado-autocuidado” y que cribarán las profesiones que estas niñas querrán seleccionar o se verán capaces de desarrollar en el futuro. Es decir, se mutilarán las capacidades opciones de decisión y desarrollo de las niñas.

Por otro lado la infancia del niño se verá condicionada por juguetes que aumentan su capacidad creativa (construcciones), sus reflejos (coches, motos, circuitos,…) y su agresividad (juegos de guerra, armas, etc), sin que se vea potenciada a través del juego su capacidad de cuidar o de exteriorizar sus sentimientos, sino más bien aprenden a no desarrollarlo ya que no coincide con los cánones de género estipulados para su sexo.

Sabiendo y observando todo esto, desde la Asamblea Feminista Panteras queremos trasmitir la necesidad de ofrecer a lxs niñxs todo el abanico de posibilidades a la hora de desarrollar el juego, ya que será decisivo y condicionante en su desarrollo personal y en su maduración hacia la etapa adulta. A pesar de que las empresas sirvan a sus intereses económicos del capital así como a los intereses culturales del patriarcado y por tanto sigan perpetuando la distinción de roles sexistas, es nuestra decisión como consumidores y consumidoras elegir los juguetes que creamos adecuados para los y las más peques. Lo cuestionable no es el juguete en sí, sino el uso que demos de él.

POR UN FUTURO DE IGUALDAD ¡NO JUEGUES CON EL SEXISMO!